Los vecinos del barrio Néstor Kirchner (Buenos Aires al 3.800) salieron alarmados de sus casas ayer a la tarde. Algunos interrumpieron la siesta y otros apagaron el televisor cuando la noticia empezó a correr de boca en boca. Pedro César Bazán, que vivía en una esquina de la manzana 9, había sido asesinado en la puerta de su casa.

Todavía no habían cubierto el cuerpo bañado en sangre cuando la gente rodeó la vivienda que habitaba el albañil de 39 años. Nadie sabía explicar qué había sucedido, sólo había miradas preocupadas y ojos curiosos.

El ataque ocurrió a las 17, según informaron fuentes policiales. A esa hora, Pedro estaba afuera de su casa conversando con un amigo. En ese momento, dos jóvenes pasaron en una motocicleta a gran velocidad y le dispararon tres veces. No le dieron tiempo a reaccionar. La única bala que lo hirió impactó contra su cabeza y lo mató en el acto.

Incertidumbre
Hasta anoche la Policía trabajaba en el lugar del hecho para tratar de esclarecer cuál fue el móvil del crimen. Tampoco habían logrado dar con ninguno de los autores del asesinato. Sin embargo, los pesquisas seguían algunas pistas y estimaban que se trataba de dos jóvenes de la zona.

El único que se animó a deslizar alguna hipótesis fue el cuñado de la víctima, Carlos Quinteros. Según relató el hombre, hace dos semanas ingresaron dos individuos a robar a una vivienda que se encuentra a una cuadra de distancia de donde vivía el albañil. En esa oportunidad -dijo- los dueños de casa descubrieron a los ladrones y los agredieron. "Pero él (Pedro) no tuvo nada que ver con eso, nunca tiene problemas con nadie", aseguró Quinteros.

El hombre agregó que los jóvenes que cometieron ese robo fueron los mismos que le dispararon a su cuñado. El albañil vivía con su concubina, su suegra y sus dos hijos de 3 y 9 años.